MELBOURNE CONFERENCE
AS MODEL FOR EDUCATION
by Oscar Jorajuria
teacher at CPEM in Zapala, Argentina.
Quiero aclarar que cuando digo "hecho educativo", lo hago significativamente y no desde un cambio lingüistico. Creo que se debería universalizar el concepto de educacion como acción interactiva. Es decir no reducida al verbo "educar", el qual es a menudo entendido como acto direccional de alguien o desde un punto de vista.
Ver a la educación en el concepto universal, es ser participeactivo y dinamico, de una acción permanente y recíproca de evolucion en el pensamiento y en las acciones. Es redimensionar permanentemente, en armonía consigo mismo, con la sociedad, sociedades y el universo.
He visto en el Encuentro de Maestros de Melbourne, tan sólo un punto del posible movimiento infinito de I*EARN, pero es suficiente para comprender lo necesario de este movimiento. Esta es, en mi modesta visión, una adecuada y bella definición de I*EARN: "I*EARN es un gran espacio en movimiento." Movimiento es acción, acción incluye actores y perceptores en un "continuum", donde se interactúan roles y producidos, en constante transformación.
Me permitiré intentar aclarar esto con un ejemplo de nuestra naturaleza. El encuentro de Melbourne me pareció ser como parte de una lluvia. Como la lluvia de la naturaleza, está conformada por distintos elementos que interactúan, recorriendo la piel de la tierra y se conjugan o integran a ella. Hay diversas manifestaciones y formas pero el efecto siempre es CREAR. La vida del "espíritu", como la tierra, necesita esta lluvia interactiva para alimentarse, desarrollarse y transformarse. Aquí estuvimos aportando a ello, con toda la energía humana utilizando las herramientas de la ciencia y la tecnología, como facilitadores del desarrollo del ser humano.
Aquí tambiín, como en la naturaleza misma, estábamos produciendo algo para todos y no fue, ni será, lo más importante, quien o cuanto o qué se aportó; lo importante fue "aportar".
Con esta visión, perfeccionada con el aporte de todos, creo, debemos encarar el hecho educativo; desde la humildad real de considerarnos, por siempre, dispuestos y entusiastas de aprender. Entonces es posible que ayudemos a otros a aprender, comunicándonos e interactuando. El emergente del siglo XX y la llamada era post-industrial es el conocimiento. Creo, humildemente, que el emergente del siglo XXI deberá ser la sabiduría. Soló así dejaremos la paradoja trágica, del máximo desarrollo junto al máximo de destrucción, para aproximarnos a la maravillosa paradoja de ser infinitos en nuestra finitud. Creo que la educación es la llave y tiene la inmensa misión de "AYUDAR AL SER HUMANO A SER HUMANO."
El último párrafo, es más que una invitación, es un deseo. Hagamos llegar esta lluvia a todos los rincones de nuestro mundo. Demos la cantidad necesaria, sin que ahogue, ni destruya, oigamos el llamado del sediento dondequiera que esté. Si alguien tiene sed en el planeta, alguna parte de nosotros tiene sed. Amigos, desde cualquier lugar del universo en que estén, alguien los necesita y todos nos necesitamos a todos, transformémonos juntos, como uno solo y como cada uno.